Katadesmoi (Amarre)
En una sábana heredada bordo el plano de La Balsa de la Medusa de Théodore Géricault, símbolo histórico del fracaso heroico y de la violencia institucional. En esta ocasión asocio esa imagen con la balsa con la que Ulises viaja a Ítaca de regreso. Usando cordón de oro, aplico nudos a modo de katadesmoi: conjuros de la Grecia antigua, en donde el acto de atar equivale a sellar un destino.
La obra es una reformulación del viaje del héroe clásico: Calipso, que, como se narra en la Odisea, ayuda a Ulises en la construcción de la balsa, aprovecha para urdir un encantamiento en esta: conjura unos nudos de oro para que no pueda regresar a casa. Tradicionalmente la magia ha sido la herramienta de poder para los que no lo tienen dentro del sistema, un lenguaje paralelo que emerge allí donde las estructuras oficiales niegan agencia, voz o legitimidad.
Calipso en mi narración abre una grieta en el relato hegemónico del héroe, desde el gesto con el textil: detiene la narración heredada e hilvana otra. Se reformula el mito: Calipso no se doblega ante las órdenes de los dioses y contempla como una opción su propia voluntad. El textil aquí deja de ser una espera pasiva para transformarse en un agente de cambio y control del propio destino: es posible bordar otros futuros posibles.
La sábana heredada es un objeto cargado de memoria corporal, material y afectiva de aquellas que nacieron al margen de las epopeyas. Bordar, desde la domesticidad impuesta, se manifiesta como una tecnología narrativa capaz de interrumpir la linealidad histórica patriarcal.
La obra es un sacrificio que fuerza la reinterpretación del mito y la creación de nuevos que no consideren el viaje del héroe una necesidad para la realización de uno mismo. Nuevos mitos que puedan generarse en casa, en el ritual diario, desde la introspección y la cotidianidad. La obra mira el pasado de la casa como un lugar donde también sucedieron cosas interesantes de narrar.
Bordado en sábana heredada y cordón de oro calabrote
232×166 cm
Valldoreix, 2026